lunes, 19 de noviembre de 2012

Καλη Ορεξη! (¡ Buen provecho!)


Hace tiempo que tenía pendiente una comida griega con mi gente, pero no es fácil ponerse de acuerdo con la fecha. Finalmente la fijamos para ayer domingo. 
El reto era  hacer unas cuantas especialidades griegas. La mayor parte de los que estábamos allí habíamos visitado Grecia, así que tampoco era una sorpresa.

El menú fue el siguiente:
  • Tyrokafterí y Meltzanosalata
  • Ensalada de tomate con queso feta y orégano
  • Spanakopita
  • Moussaka
  • Souvlaki kotópulo (brochetas de pollo)
  • Yogur griego con miel
  • Milópita (tarta de manzana)
Uno de mis platos favoritos es el Tirokafterí, una combinación de queso feta y pimiento picante que se sirve con rebanadas de pan tostado o de pan pita. Se hace de muchas formas, algunos lo preparamos con pimientos verdes picantes, otros con rojos, algunos con yogur, otros sin él ... Una cosa es segura, el nombre de esta crema ya nos avisa: tyri = queso y kafterí = caliente, ¡Así que tiene que ser picante!
Está muy buena y se puede hacer fácilmente un día o dos antes. Se sirve como un aperitivo junto con un poco de pan y aceitunas gordas. 




TYROKAFTERÍ  (ΤΥΡΟΚΑΥΤΕΡΉ)
  • 200 gr de queso feta desmenuzado 
  • 1 yogur griego* 
  • 2-3 cucharadas de aceite de oliva* 
  • pizca de pimiento rojo picado  
  • 1 pimienta de cayena 
  • 1 -2 guindillas verdes en vinagre 
  • 1 pepinillo, finamente picado
Mezclar el queso feta, el yogur, la pimienta de cayena, pimiento rojo, y el picado de guindillas y pepinillo. Poco a poco se agrega el aceite de oliva hasta que alcanza la consistencia deseada. Se deja en el frigorífico por lo menos una hora y se sirve con pan tostado o triángulos de pita.
* Añadir el yogur y / o aceite de oliva hasta lograr la consistencia deseada.

Otro de los entrantes que me encantan es la melitzanossalata, parecida a la anterior pero cuyo ingrediente principal es la berenjena.El término significa "ensalada de berenjena" y tiene variaciones.  Se sirve como acompañamiento o con pan tostado. Pensé que iba a gustar menos, pero ¡me equivoqué!. Fue la primera que se terminó.



MELITZANOSSALATA  (ΜΕΛΙΤΖΑΝΟΣΣΑΛΆΤΑ)

Ingredientes: 
2 berenjenas grandes (300 g de pasta cocida)
1 yogur griego
1 diente de ajo
1 cucharadas de vinagre balsámico
2-3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
1 cucharadita de sal

Preparación: 
Cocinar la berenjena a la parrilla. Pelarla y dejar escurrir la pulpa. Agregar todos los ingredientes restantes y mezclar de manera que se noten los trocitos,  no hecha un puré homogéneo. Pruebe si necesita más sal o aceite. Puede servirse inmediatamente o almacenar en el refrigerador durante una semana.


Las "pitas" son una especie de empanadas hechas con masa filo y rellenas de cualquier cosa que se nos ocurra. Las más clásicas son la tirópita (rellena de queso) y la spanakópita (de espinacas y queso). Se venden en las panaderías de toda Grecia y son muy populares como desayuno o tentempié. 

SPANAKOPITA (ΣΠΑΝΑΚΌΠΙΤΑ)

Y la archiconocida Moussaka, supongo que la comida griega más conocida y que todo el mundo ha probado alguna vez. Yo no he encontrado nunca dos iguales. Puede resultar deliciosa o un auténtico ladrillo. Curiosamente, de todas las que he probado, en Grecia y fuera de Grecia, la que más me gusta es la que hace mi hermana. Con esto no quiero decir que sea la mejor, ni la más auténtica, simplemente es cuestión de gusto.


MOUSSAKA (ΜΟΥΣΑΚΑΣ)

Ingredientes: (Para 9 personas)
  • 3 berenjenas grandes
  • 800 gr de carne picada de ternera
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 l de tomate frito casero
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 l de salsa bechamel 
  • 200 gr de queso rayado
  • sal, nuez moscada, pimienta negra.
Preparación:
Se fríen la cebolla y el ajo finamente picados en el aceite. Cuando esté la cebolla blandita se añade la carne picada y se rehoga hasta que queda suelta. Se añaden las especias, la sal y el tomate y se deja reducir el líquido.
Se cortan la berenjenas en rodajas de aproximadamente 3-5 mm de espesor y se fríen o se hacen un poco a la plancha en la sartén (depende si os gusta con más o menos grasa).
En una fuente para el horno se disponen capas de berenjena y de carne alternándolas (como en la lasaña) y se finaliza con la bechamel y el queso rallado.
Se mete en el horno a unos 180º y se deja hacer hasta que la superficie quede dorada.

En Grecia no se acostumbra a tomar postre, pero como estamos en España, es buena idea terminar con yogur (griego, por supuesto) con miel. Y en nuestro caso, pues también hubo tarta de manzana, ¡que a mi madre le queda muy buena!

Καλη Ορεξη!  (Kali Orexi!) ¡ Buen provecho!




jueves, 15 de noviembre de 2012

Hoy es quince

Llevo todo el día dándole vueltas a lo mismo. Hay veces que un pensamiento se te mete en la cabeza y no hay manera de sacarlo. Por más que lo intentes siempre vuelve con la misma fuerza que si no se hubiera ido. Ya llevaba unos días dándole vueltas. El jueves es quince. Yo que nunca se a que día estoy. Pues esta semana no se me ha pasado ni uno. El jueves es quince. Y al fin ha llegado el jueves. Una jornada normal y corriente en la que no ha ocurrido nada digno de reseñarse, desayuno, ducha, entretenerme en hacer algunas cosillas... Lo normal, salvo que era quince. Y me lo ha recordado el ordenador, el teléfono, la fecha de envasado de la carne cuando he ido a comprar... Todo se se ha empeñado en recordarme la fecha. 
Al final, cuando estaba cenando en la casa de mi madre antes de ir a trabajar, no he podido remediarlo. Hoy es quince, le he dicho. Ya me he dado cuenta, me ha contestado.
No hemos dicho nada más, no ha hecho falta. Hemos estado un rato en silencio y luego hemos seguido viendo las noticias.

Felicidades, papá.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Valle de Cabuérniga: Los Tojos y Bárcena Mayor

Normalmente no me gusta salir fuera en los puentes. Cada vez soporto menos las aglomeraciones y tengo la suerte de poder viajar en épocas en las que,  normalmente, la gente está trabajando. Eso me permite transitar por las carreteras o por los aeropuertos sin muchos agobios.



Pero este puente me ha coincidido con unos días sin trabajo y he aprovechado la invitación de mi hermana para pasar unos días con ellos en Cantabria. (Y del siguiente ya hablaremos...)
Las predicciones meteorológicas no eran muy buenas, daban lluvias para casi todos los días. Solamente el sábado se libraba. Por eso para ese día planeamos una escapada a la montaña, al Valle de Cabuérniga y en concreto los pueblos de los Tojos y Bárcena Mayor.


En toda esta zona abundan los hayedos y los castaños y eso hace que esta época del año sea muy especial, porque en el otoño los bosques de hoja caduca tienen unos colores impresionantes. Una enorme variedad cromática que abarca desde más profundo verde hasta el rojo fuego, pasando por toda clase de amarillos, naranjas o marrones. Y además, si hay suerte, puedes encontrar castañas,  setas, o las últimas zarzamoras de la temporada.


Primero fuimos a los Tojos, un bonito pueblo al que se accede por una carretera con unas curvas endiabladas. Es un lugar tranquilo, el típico en el que puedes encontrar a los abuelos tomando el sol a la puerta de sus casas, artesanos tallando la madera de castaño, pastores recogiendo sus vacas, niños jugando con sus bicicletas en el medio de las calles...


Es de esos sitios que me hacen preguntarme si no me habré equivocado eligiendo una ciudad para vivir, parque aquí la vida tiene otro ritmo más pausado. Da la impresión de que son mucho más felices en estos pueblos que lo que podemos ver en las grandes ciudades. Y realmente aquí tienen todo lo necesario para vivir. A falta de grandes hipermercados cuentan con el panadero, que reparte el pan  con su furgoneta por unos cuantos pueblos, con los huevos de sus gallinas, con la carne de sus animales, la leche de sus vacas, las verduras de sus huertos... Y si necesitan algo más pues pueden acceder cómodamente por carretera a la ciudad.


Dimos un paseo por el pueblo y sus alrededores y nos dirigimos a Bárcena Mayor.

Bárcena es un precioso pueblo de típica arquitectura montañesa, de calles estrechas y empedradas, casonas de piedra y madera, cuadras para las tudancas y que cuenta además con un puente de piedra sobre el río Argoza, afluente del Saja. Además es el único núcleo habitado del Parque Natural de Saja - Besaya.


Es cierto que en los fines de semana está atestado de turistas y se convierte en algo parecido a un parque temático, pero entre semana, un día cualquiera, es como remontarse muchos años atrás, porque se cree que es uno de los pueblos más antiguos de Cantabria, y de hecho, cuenta incluso con los restos de una calzada romana.


Hace muchos años que lo conozco pero me encanta volver de vez en cuando a pasear por sus calles, por las que parece que no pasa el tiempo o, atravesando el pueblo, seguir hacia un área recreativa con barbacoas, arbolado y prados en la orilla del río Argoza, en el que, a pesar de sus frías aguas, te puedes dar un chapuzón en verano. 


El paisaje cambia mucho de una estación a otra. No tienen nada que ver las nieves del invierno con los soleados días de la primavera, con el verano lleno de vegetación y de animalitos, insectos y mariposas o el otoño con sus espectaculares cambios de color. 


Hemos comido en un restaurante que ha abierto este mismo verano. Se llama la Solana y nos ha gustado mucho. Por los 12 euros que costaba el menú podias elegir entre varios primeros, segundos y postres. No se podía pedir mas. Me he animado con el cocido montañés y de segundo, venado. Buenísimo. Seguro que repetiremos, porque el otro restaurante al que solíamos ir, el Molino, ha bajado mucho de calidad. La última vez que fuimos fue un desastre: la cerveza tenía posos, la tarta moho...


Después de comer lo que más apetecía era una buena siesta al sol para hacer la digestión como es debido. El cielo estaba precioso, azul con nubecitas blancas... ¡Me hubiera quedado allí!